Marzo en París: tras las huellas de Cartier-Bresson
El pasado mes de marzo fuimos a pasar un fin de semana largo en París con unos amigos ingleses. La primera tarde quedamos además con una amiga norteamericana que, a su vez, se había reunido allí con otras dos amigas suyas, ambas norteamericanas, una de padre keniano y la otra con familia en Israel. Cuando nos juntamos los siete, “representando” a casi cinco países, éramos como una metáfora de la propia ciudad, de toda Europa y de como siempre ha sido y debe ser el mundo: cada vez más mestizo.
En seguida ví una escena reveladora: una niña negra, quizás hija de inmigrantes, ante un lujoso escaparate de una de las famosas tiendas parisinas.
Yo, por mi parte, además de un encuentro con amigos, en este viaje buscaba los recuerdos de un París al que no volvía desde 1975 y las huellas fotográficas de Henry Cartier-Bresson (1908-2004).
Lo segundo no fue difícil, monsieur Cartier-Bresson o, mejor dicho, su inspiración, estaba por todas partes: en los jardines de Luxemburgo -ya fuera en los columpios
o en el estanque, donde se puede sufrir a pesar de poseer una tecnología sofisticada
o disfrutar teniendo únicamente la más primitiva-,
en un puente sobre el Sena convertido en improvisada pista de patinaje,
0 en la famosa librería de viejo “Shakespeare and Co.”, tanto fuera
como dentro.
Me pareció ver especialmente al maestro en un puesto de flores,
junto a una señora de aspecto triste que caminaba sola, cabizbaja y con los brazos caídos,
en unos ciclistas pedaleando por una calle sin coches,
o en el señor que trastea en su teléfono móvil mientras espera el metro.
Me sorprendió especialmente la gran cantidad de policías futuristas -enormes, acorazados, temibles- que se veían por doquier. En una escena que seguramente habría interesado a Cartier-Bresson, la llegada de una patrulla provoca la recogida de objetos y la huida corta de un numeroso grupo de inmigrantes “sin papeles”, vendedores de recuerdos en una zona de aglomeración de turistas que,
bajo la mirada poco atenta de los paseantes
vuelven a ocupar sus sitios de venta en cuanto se retiran los uniformados,
o los nuevos que llegan -de la fracción no acorazada- demuestran poco interés en pedir documentaciones y se dedican a atender las solicitudes de hacer fotos a un grupo de turistas.
También creí reconocer a otro fotógrafo de París, Eugène Atget (1857-1927), y sus paisajes urbanos sin gente,
o sus reflejos.
Por supuesto, en París también hay monumentos, algunos mundialmente famosos como la catedral de Notre Dame,
la basílica del Sacré Coeur,
el Arco de Triunfo,
y, por supuesto, la torre Eiffel,
sin olvidar la pirámide del museo del Louvre
con sus escaleras mecánicas de entrada.
Pero yo no había ido a París a ver monumentos, así que seguí buscando las huellas de D. Henry, ahora por los cafés y bares parisinos, desde los muy lujosos restaurantes de la avenue des Champs Elysées,
o algunas terrazas mañaneras de la misma avenida,
hasta los bares de algún arrondissement popular,
pasando por los montones de terrazas que, en cualquier esquina (o no), ofrecen un rato de reposo a los urbanitas acelerados.
Por las mañanas están bastante menos concurridas
hasta que llega la hora del aperitivo … y de tomar un poco el sol tras los cristales.
Claro, que hay más sitios para tomar el sol.
En cuanto a la búsqueda de mis viejos recuerdos, hice de todo por encontrarlos, seguí señales que me parecieron claras,
los busqué en barcos turísticos,
en gabarras fluviales,
o corriendo por la orilla del Sena.
Incluso me senté junto al río a esperar verlos pasar,
pero no obtuve más que burlas,
así que decidí buscarlos en metro.
Me senté a descansar en una estación vacía,
antes de salir de nuevo a la calle y seguir buscando, ahora a pie.
Escuché a un cantante callejero intentando hallar alguna pista,
e incluso curioseé en viviendas cercanas,
hasta que el cartel de una empresa inmobiliaria ofreciendo un piso de 6,64 metros cuadrados por 85.000 euros me hizo darme cuenta de repente: el mundo que yo buscaba, el de los viejos recuerdos de 1973 y 1975 hacía mucho que había dejado de existir.




















































Vaya pasada.
Nacho
13 15Europe/Madrid 42011v14Europe/Madrid12bThu, 15 Dec 2011 22:14:06 +0000Europe/Madrid 15Europe/Madrid 2010 a 10:14 pm
Preciosas fotos!
Notas desde algún lugar
13 20Europe/Madrid 22011v47Europe/Madrid12bTue, 20 Dec 2011 02:47:45 +0000Europe/Madrid 20Europe/Madrid 2010 a 2:47 am
Increíbles, como siempre… tengo ganas de ver alguna foto tuya mala, para engrandecer las mías…te debo alguna de Huesca, por cierto!
Gema*
13 27Europe/Madrid 22011v49Europe/Madrid12bTue, 27 Dec 2011 10:49:48 +0000Europe/Madrid 27Europe/Madrid 2010 a 10:49 am
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13 03Europe/Madrid 22012v02Europe/Madrid01bTue, 03 Jan 2012 10:02:10 +0000Europe/Madrid 03Europe/Madrid 2010 a 10:02 am