Cebras en Segovia y otras ensoñaciones

Hacía calor y la puerta de la terraza estaba abierta. A media tarde, se oyeron unos ladridos lejanos. Súbitamente me vinieron a la memoria los ladridos de las cebras.

Cebra de Grevy en la Reserva Nacional Samburu, Kenia*

Sin saber muy bien cómo, de repente me vi trasladado más de 17 años hacia atrás en el tiempo y más de 6.200 kilómetros hacia el sureste en el espacio. Y seguían oyéndose los ladridos de las cebras.

Cebras de Grant en la Reserva de Caza Masai Mara, Kenia*

Hacía calor, pero menos de lo que cabría esperar de la idea tópica de África. Claro, que África es tan grande, tan rematadamente grande…..y aquella zona de Kenia a la que ahora me llevaban mis recuerdos estaba a una altitud considerable.

Hagenia abyssinica, en las laderas del Monte Kenia, Kenia*

La presencia onírica de aquellos árboles de aspecto mágico, que dominan el paisaje en los últimos reductos ocupados por los gorilas de montaña, me condujo sin solución de continuidad a otros recuerdos, mucho más cercanos, en el tiempo y en el espacio, e igualmente mágicos.

Marcha por la Selva de Irati, España.

Entraron en escena extrañas danzas y el murmullo de conversaciones en un idioma desconocido, apenas intuidas bajo una luna enorme que sustituía a la inexistente luz eléctrica.

A la izquierda, danza típica en Ochagavía, España. A la derecha, asamblea nocturna en Acharim, Mauritania

Y seguían oyéndose los ladridos de las cebras. Aunque ahora se habían unido a ellos unos poderosos resoplidos y el ruido de hierba arrancada y carne desgarrada.

De izquierda a derecha y en el sentido de las agujas del reloj: cebras de Grant, gacelas de Grant, gacelas de Thomson, impalas y topis en Masai Mara; elefante en Samburu; leonas y sus cachorros comiendo un búfalo recién cazado en Masai Mara; rinoceronte negro en el Parque Nacional Nairobi. Kenia*

Pasaba rápidamente del calor al frío,…

A la izquierda, camellero cerca de Moudjeria, Mauritania. A la derecha, policía a caballo en Oslo, Noruega.

del mar a la montaña,…

A la izquierda, navegando por el canal Beagle. A la derecha, el Campo de Hielo Sur desde el aire. Ambas en Chile

del bosque al desierto.

A la izquierda, Parque Nacional Tierra del Fuego, Argentina. A la derecha, afueras de Nouakchott, Mauritania

Me desperté sobresaltado por unos ruidos mucho más cercanos y potentes. Se había hecho de noche. Salí a la terraza y ví cómo explotaban los fuegos artificiales sobre el acueducto.

Noche de fiestas en Segovia

Ahora estaba despierto, aunque creo que el sueño de conocer el mundo y sus habitantes no me ha abandonado nunca, ni dormido ni despierto.

Topis en Masai Mara, Kenia*

* Las fotos de Kenia las hice con una cámara analógica Nikon F-2 y diversos objetivos Nikon ( de 50, 135 y 300 mm), y muchos años después hice fotos digitales de las diapositivas. El resto las he hecho con una cámara digital Nikon D-200, con objetivo Nikon AF-S Nikkor 18-200 mm 1:3.5-5.6 GED.

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2 Respuestas a “Cebras en Segovia y otras ensoñaciones

  1. Tus sueños reflejados en este blog, despiertan mis recuerdos de esas tierras lejanas, y me hacen a mi también soñar. Siempre es de agradecer envolverme, aunque sea brevemente, en el duermevela de los agradables recuerdos, de tu mano… de la mano de tus sueños.

    Una breve reseña aquí, de “El Fotógrafo”; no me he atrevido hacer ningún comentario en él. Me ha parecido tan íntimo y verdadero que me ha emocionado. Ojala sea capaz de transmitirle con la misma fuerza algo a mi hijo.

    Salud. David

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