Walker Evans y los retratos no posados en el metro

Walker Evans (1903-1975) fue uno de los grandísimos fotógrafos norteamericanos del siglo XX. Junto a Dorothea Lange, Robert Frank, Ansel Adams, W. Eugene Smith o Garry Winogrand es uno de mis más admirados maestros de aquel país. Por cierto, ¿qué tendrá el apellido Evans? Bill Evans es también uno de mis dos o tres pianistas favoritos de jazz.

Volviendo a Walker, también junto a Dorothea Lange, fue uno de los fotógrafos encargados por la Farm Security Administration de documentar la situación de los granjeros sumidos en la pobreza después de la Gran Depresión.

Familia de aparceros. Condado de Hale, Alabama. Marzo de 1936.

Pero esa es otra historia. Aquí quería hablar de otro de los proyectos de Evans, el que entre 1938 y 1941 le llevó al metro de Nueva York a hacer retratos de los pasajeros. Aprovechando los avances técnicos gracias a los cuales las cámaras fotográficas eran más pequeñas y las películas más sensibles, utilizó una Contax de 35 mm (quizás como la de mi padre), que escondía bajo su abrigo, asomando el objetivo entre dos botones. Disparaba sin utilizar un visor y, por tanto, sin encuadrar, valiéndose de un disparador de cable que ocultaba en su mano. En palabras del propio fotógrafo “… la guardia está baja y la máscara quitada, más incluso que en la soledad del dormitorio (donde hay espejos). Las caras de la gente están en desnudo reposo abajo en el metro“. (Walker Evans. “The unposed portrait”. Harpers Bazaar. Nueva York. 1962).

En mi caso, después de que mi hijo pequeño me pasara su teléfono móvil nuevo en diciembre del año pasado y, aprovechando que últimamente vamos con bastante frecuencia a Madrid, comencé a hacer retratos en el metro a finales de enero de 2016. También intento pasar desapercibido para captar las expresiones “sin máscara” y, para ello, quito el sonido al teléfono de forma que no suene al hacer la foto y apenas miro a la persona retratada, nunca cuando tengo el móvil en la mano.

Como hace casi ochenta años, hay personas que leen y otras que van absortas en sus pensamientos y, a diferencia de entonces, nadie lleva sombrero (lo más aproximado son una gorra y un pañuelo) y, sobre todo, han entrado en escena los teléfonos móviles, con muchos usos desde que son “inteligentes”. Esta es una muestra de las fotos hechas entre el 31 de enero y el 28 de mayo. No he hecho ningún recorte ni corrección de los encuadres con los que se han tomado las fotos, y la única edición ha sido pasarlas a blanco y negro.

Parece existir cierta tendencia a sujetarse con fuerza a objetos con los que se viaja, ya sean bolsos,

o bolsas de plástico con compras.

Hay quien lee o trabaja,

incluso yendo de pie. También a veces parece que alguien se da cuenta de que estoy haciendo fotos, aunque en realidad creo que no es así.

Y los móviles…

… a fin de cuentas, no parece tan extraño que mis actividades pasen inadvertidas, soy uno más de la tribu.

Aunque no siempre, claro.

En fin, este es el final de la primera entrega de este catálogo de soledades acompañadas que resulta ser el metro.

Todas las fotografías de Walker Evans que se muestran aquí pertenecen a la colección del MoMA de Nueva York, mientras que las mías han sido hechas con un teléfono Samsung Galaxy A3.

 

Anuncios

6 Respuestas a “Walker Evans y los retratos no posados en el metro

  1. Super interesante Paco, muchas gracias!!! está genial. Te felicito.
    Yo viajo todos los dias en tren; es como si contaras mi rutina 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s